El Miedo y La Nostalgia

El mundo tiene miedo y quiere sentirse a salvo, el mundo tiene miedo y quiere volver a reír, el mundo tiene miedo y quiere recordar, el mundo tiene miedo.

Hace unos días Netflix agregó a su catálogo mexicano el clásico híbrido de 1996, Space Jam, y tardé yo más en cambiar el garrafón del agua que la película se posicionara en el top 3 de la plataforma de streaming. Y esto responde a la idea que plantee al inicio de estas líneas…

El mundo quiere sentirse a salvo y Space Jam lo da, porque qué mejor manera de sentirse seguro que teniendo al mejor basquetbolista de todos los tiempos en tu equipo: Michael Jordan. La estrella del baloncesto fue un alivio para los Looney Tunes en su momento y por supuesto para la taquilla de ese entonces: la figura mediática de Jordan combinada con la locura de Bugs Bunny aseguraron 230.4 millones de dólares a nivel mundial (la producción costó “solo” 80 millones). Seguridad ante todo.

El mundo quiere volver a reír y Space Jam lo hace. Lo absurdo de la trama hace que sea adorable e hilarante. Es el primer largometraje de los Looney Tunes y tenían que hacerle justicia a su legado histórico de cortos animados. Chistes subidos sutilmente de tono que captan los adultos pero también bobadas de pastelazo que hacen carcajear a los más chicos, vamos, hasta Michael Jordan se echa chistes con Bill Fucking Murray. Risas everywhere.

El mundo quiere volver a recordar y, en 2020, Space Jam nos obliga a hacerlo. Mi generación creció con esta película y se convirtió en un clásico de culto, tanto es así que he descubierto a más de uno de mis amigos y conocidos citar líneas del largometraje inconscientemente. Recordamos cuando éramos niños y nuestra única preocupación era divertirnos, ni siquiera entendíamos el básquetbol pero sabíamos quién era Michael Jordan, sabíamos quién era el Pato Lucas, sabíamos cómo estábamos hace 24 años. Recordar es volver a vivir.

El mundo tiene miedo pero Space Jam regresó en el momento que más la necesitábamos, entiendo su relevancia y los ojos con los que la miran los mexicanos, al menos. A su manera, es un canto a la resiliencia y a la creencia de poder volar y tocar el cielo. Gracias, Bugs y MJ.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto:
search previous next tag category expand menu location phone mail time cart zoom edit close